jueves, 26 de noviembre de 2009

 
 Llovía,no muy copiosamente,lo hacía a intervalos,pero molestaba,la lluvia aunque beneficiosa en muchos aspectos era molesta,sobre todo para Enrique.Él prefería los días con sol,ó como mucho nublados.
Iba sentado al volante de su peugeot 406,era un buen coche,si señor,un buen coche.

Volvía a casa despues de un largo día gris,lluvioso y lleno de trabajo.Trabajaba en una oficina,y hasta tenía su propio despacho.No podía quejarse.Disponía de un buen sueldo,un jefe comprensivo y unos compañeros de trabajo increíbles,solía comer con ellos al mediodia,ya que al disponer de escaso tiempo para ello le impedía ir a casa,ubicada en un humilde barrio en un pueblo contiguo a la ciudad.
A tan solo 14km,distáncia que hacia diariamente.Ya estaba acostumbrado.Conducía con prudencia,nunca le gustó correr.A todo ello,mientras estaba con sus pensamientos atisbó con la mirada una fotografia que llevaba pegada al salpicadero,se trataba de una mujer,una guapa mujer que abrazaba a dos niñas guapisimas.
-Luci...Rebec
a...Laura..._,los nombres escaparon de sus labios automáticamente,al igual que unas pequeñas lágrimas que resbalaron ágiles por sus mejillas,_...os quiero tanto..._,dijo a continuación mientras secaba los ojos con el reverso de su jersey de lana,por cierto,elaborado con cariño por su amada esposa.Ah su esposa,cuanto la quería,cuanto se querían.Aun recuerda cuando la conoció.Fué en el parque,y que casualidad,llovia.Iba hacia su casa cuando una guapa chica estaba arrinconada en un portal,medio mojada,con frío.Aun recuerda,despues de 18 años,eran las tres de la tarde,y venía de comer con sus padres,exactamente recordaba lo que dijo;_¿quieres que te acerque donde vayas?,hace frío y vas a pillar una pulmonia_.

Al ver que la muchacha no hacia más que mirarle y tiritar,como no entendiendo,volvió a decir;_no muerdo y me sentiría mal si no aceptaras,en sério,no me importa acompañarte_.
Ésa vez la chica si contestó;_está bien,sólo son dos calles abajo,_dijo timidamente.
Ése fué el comienzo,el comienzo de la vida,de su vida.Aspiró con fuerza el aire que entró raudo en sus pulmones.Era extraño,le pareció percibir su olor,el olor de Rebeca,de su Rebeca.Ya era casi de noche.La lluvia parecía haber amainado.Cesó el molesto y
continuo martilleo en el techo de su automóvil.
_Hombre,menos mal que paró_,dijo con alivio.
Apenas se hubía
cruzado con otros vehiculos en el trayecto.No era una mala carretera.Además,él ya estaba acostumbrado.Vió el señalizador que marcaba "Muro de Alcoy 7km".Ya quedaba menos,menos....para estar con las tres personas más importantes de su vida.Todos los dias al regreso de Alcoy pensaba en ellas.Todos los días regresaba con la misma ilusión,con las mismas ánsias de reunirse con ellas.Seguro que se pelearían Luci y Laura,a la misma hora,al oir el timbre en el porche,por ser la primera en abrirle la puerta.
_¡Papá....papá ya está aqui!,¡ha llegado mamá!_,dijeron casi al mismo tiempo las dos chiquillas emocionadas.
_¡Abro yo!,¡no,yo!,¡yo!,¡no,yo!,¡he dicho que yo!_,asi pasaban un tiempo,discutiendo,sin percatarse de que mamá,en su descuido,era la que abría la puerta.E
ntonces las dos chiquillas cesaban en su discusión y miraban a mamá,para al fin darse cuenta de que discutir era una tonteria,y asi reían los cuatro de tan cómica situación.
_Que chiquillas éstas...._,dijo medio riendo y en voz alta.
Se estiró en el
coche y pasó sus dedos por entre el cabello,luego volvió a hojear la fotografia.Solía hacerlo mientras conducía.Le gustaba recordar.

Y así recordó el primer beso,su primer beso con Rebeca.Fué un beso apresurado,timido,largo y corto al mismo tiempo pero,sobre todo con el alma._Ah....que mujer_,dijo en un susurro.Era tan feliz.Pensó en ese instante que era el hombre mas afortunado y dichoso del mundo,del mundo entero.Era ya noche cerrada,sólo pasaba un cuarto de las siete de la tarde.Ya se sabe que en invierno es de noche a partir de las seis.Sintió un vuelco en el estomago,tenía hambre,vaya que si la tenía.Intentó adivinar que le habría preparado su Rebeca esa noche para la cena.Seguro que alguno de sus platos favoritos.Seguro que si.Rebeca era una gran cocinera.¿Sería conejo al ajillo? ó,tal vez pollo con almendras?.Inconscientemente se relamió los labios.Sentía tanta gana.
De repente
unas luces le cegaron momentáneamente,sólo unos pocos segundos,los suficientes para que pasara lo inevitable.
_¡Maldit
a sea!,¡Diós....!_,logró maldecir mientras intentaba dominar la situación pero,el cansancio,el hambre y el asfalto mojado instaron al fatal destino.Cegado por las largas luces de otro automóvil perdió la visión de la carretera por unos segundos.Abrió y cerró los ojos repetidamente a fin de hacer volver la vista,sacudió alocadamente la cabeza para despejarse pero fué inútil.Lo inevitable pasó.No pudo controlar el automóvil y para cuando hizo uso de los frenos,hicieron que el coche patinara y se saliera del arcén,provocando un desgraciado y aparatoso accidente.El auto dió varias vueltas de campana mientras caía por un pequeño precipicio,no sin antes arrollar la vianda de metal que protegía la carretera.El coche quedó quieto al fin,boca arriba,con Enrique en su interior,inmóvil y....ensangrentado.

A poco paró otro automóvil,testigo de lo ocurrido.Eran una familia,un matrimonio y dos niños.El hombre bajó,no sin antes dar a entender que aguardaran su regreso.Se asomó al vacío.Había empezado a llover de nuevo.El hombre volvió al coche,cogió el móvil y se dispuso a llamar una ambulancia para luego dar parte a tráfico.Al poco tiempo se personó la ambulancia y la policia al lugar....
-------------------------------------------------------------------------------------------------

Enrique se hallaba tumbado en la cama del hospital,tenía cables conectados al cuerpo,un brazo escayolado y multiples moratones.Estaba con los ojos cerrados,inmóvil,como dormido.Los médicos habían dicho que era un milagro que siguiera vivo.
Rebeca fué avisada esa misma noche por la policia de lo ocurrido.Llamaron al timbre desde el porche.Se oyeron ruidos,risas,correrías y una discusión energica;_¡abro yo!,¡no,yo!,¡yo!,¡he dicho que yo!_,decían dos voces de niña.Al fin se abrió la puerta.Rebeca vió a los policias.Ésa vez no hubo risas.Las chiquillas enmudecieron.

Se cogieron de la mano cuando vieron a su madre llorar.Rebeca cerró la puerta.Se dirigió hacia las njiñas y las abrazó con fuerza.Las lágrimas brotaron de sus ojos.Las niñas preguntaban_¿que pasa mamá?....¿que ocurre?_.
Pero Rebeca no podía hablar,en ese momento no.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Ésa misma noche llegó Rebeca al hospital acompañada de sus hijas y una hermana,la cual las había llevado.Preguntaron en recepción y acto seguido se dirigieron al número de habitación que les había proporcionado la enfermera de guardia que estaba tras el mostrador.Era la 205.Rebeca no quiso esperar al ascensor,no había tiempo.Quería estar cuanto antes con su amado Enrique.Las niñas estaban asustadas,no hablaban.Subieron deprisa las escaleras,sin siquiera darse un respiro.Al fin llegaron a la habitación en la que se encontraba Enrique.Entrar
on.Rebeca se abalanzó llorando sobre Enrique abrazándolo con ternura.
_Oh cariño....dios mío no...._,logró apenas decir entre sollozos,mientras besaba y acariciaba el rostro del inmóvil Enrique.
_Tranquila señora,su marido debe descansar,necesita descansar_,dijo una enfermera a sus espaldas,a la cual no habían visto por la forma súbita en la que entraron en la estáncia.Las chiquillas tambien corrieron a abrazar a su padre,lloraban.
Al poco tiempo vino un doctor.
_Señora...._,dijo.
_Doctor dígame,¿cómo está?,¿se pondrá bien?_,dijo entre sollozos Rebeca.
_Sí,se pondrá bi
en,sólo necesita descansar.Ha sufrido muchos golpes,sobre todo en la cabeza.Tal vez,cuando despierte pueda sufrir amnésia temporal pero....tiene solución,no se preocupe.Es un verdadero milágro que esté con vida,el samu dijo que el coche quedó practicamente destrozado.
_¿Amnésia temporal? pero....¿que pasó?,dígame_,preguntó nerviosamente Rebeca.
_A su marido debió deslumbrarle otro coche que circulaba en el otro sentido,provocando que la lluvia,el cansancio y la ceguera momentánea hicieron que su marido se saliera de la carretera al frenar.No pudo evitarlo.En cuanto a si sufre amnésia,con su ayuda y la de su familia se recuperará satisfactóriamente en muy poco tiempo.Seguramente sea pasajera.No hemos detectado ninguna fractura craneal.Ha de tener paciencia.
Rebeca asintió con la cabeza.Las niñas aun seguían junto a su padre.Le acariciaban,le ha
blaban,le cogían la mano mientras con los ojos llorosos le decían a su padre que se pondría bien,que ellas cuidarían de él.
En poco menos de una semana Enrique recobró la conciencia,gracias en parte a rebeca,que se pasaba los días enteros a su lado,hablándole,acariciándole,mimándole.Las chiquillas estaban al cuidado de su tia,que tambien todos los días,a la salida del cole las llevaba al hospital para que visitaran a su padre.
Fué muy duro,rebeca dormía poco,estaba totalmente dedicada a Enrique.Las niñas no hacían más que preguntar que cuando papá volvería a casa,que cuando se pondría bien.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Eran las seis de la mañana de un sábado cuando Enrique abrió los ojos.Lo primero que vió fué a Rebeca,su esposa,su querida y amada esposa que,habiéndose percatado se levan
tó rápida del sillón en el que se encontraba sentada para acudir junto a él.
_Cariño....amor....estoy aquí,a tu lado mi amor.Tranquilo_,dijo con ternura Rebeca a su esposo,que parecía mirarlo todo con asombro,sobre todo a ella.
_¿Quién....eres?_,preguntó a la mujer que se hallaba abrazándolo con tanto amor.
Rebeca prorompió a llorar....el doctor tenía razón,aquello iba a ser muy duro.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
A Enrique le dieron el alta unos dias despues.El médico dió instrucciones claras y sencillas a Rebeca sobre lo que tenía que hacer para que Enrique volviera a ser como antes.Sobre todo paciencia y llevarle a sitios para que le ayudaran a recordar y mucho,mucho contacto familiar.
Fueron unos días difíciles,sobre todo para Enrique,que se esforzaba en querer recordar sin apenas conseguirlo.Había lagunas en su cabeza que se resistían a disiparse.Las niñas
procuraban estar todo el rato con su padre.Le enseñaban dibujos que hicieron juntos,jugaban a juegos que solían jugar los tres ó los cuatro muchas veces pero,ni así.Su mente se resistía a recordar.
Un buen día le dijo a su mujer que salía a dar un paseo con la bicicleta,que un poco de ejercicio a lo mejor podría ayudarlo a recordar algunas cosas.Solían hacer travesías con las bicicletas,él,su mujer y las niñas el fin de semana.Sobre todo iban a casa de la abuela,situada a pocos kilómetros del pueblo.Allí pasaban la tarde y luego,antes de anochecer,regresaban.
A Rebeca no le pareció muy buena idea que fuera sólo pero,ante la insistencia de Enrique acabó por aceptar.Ya estaba totalmente resarcido de las heridas,por no ser por la maldita laguna que le atormentaba día a día.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Hacía buen día,las
chiquillas estaban en el colegio.Hacía una mañana estupenda.Enrique pedaleaba despacio,sin prisa,saboreando cada metro que avanzaba.Lo había estado pensando toda la noche,quería ir al lugar del accidente,sentía la necesidad de ir allí.Algo le decía que en ese lugar sus lagunas se disiparían.
En poco menos de una hora llegó.Se apeó de la bicicleta y la dejó apoyada en la vianda de metal.Allí estaban las marcas de los neumáticos,Sintió falta de aire en el pecho,aspiró con fuerza y soltó el aire.Se quedó de pié,mirando hacia el pequeño precipicio.La vianda estaba reparada pero,segun le habían dicho,su automóvil seguía
allí.Así lo acordaron el hospital y la policia,puesto que la vuelta de Enrique al lugar del accidente era inevitable y eso le ayudaría en gran medida a recordar.Estaba en un sitio que no estorbaba.
Trás un largo lapsus de tiempo,Enrique decidió bajar a donde estaba su coche,medio oculto por abundantes matojos y carrascas,y algun que otro pino.Le fué costoso,era un sitio de difícil acceso,llegar abajo.

Al fin lo consiguió.Y sí,allí estaba su viejo coche,echo un amasijo de hierros.Estaba lleno de cristales,así que anduvo con cuidado al pisar.La puerta del conductor estaba literalmente cortada.Seguramente por los bomberos para sacarle del interior.Por fortuna no circulaba a demasiada velocidad.Se agachó y quitó con las manos los trozos de cristal del parabrisas que estaban sobre el asiento del conductor,luego se sentó en él.Se repatingó y estiró las manos hacia el volante.Lo asió con fuerza.Cerró los ojos y apretó los parpados.Nada.Intentó relajarse.Tras varios intentos lo consiguió.Como por arte de mágia acudieron varias imágenes a su mente.La lluvia....la molesta lluvia.Sabía a ciencia cierta que deseaba llegar a....su casa,¿una familia?,¿Rebeca y las niñas?,su mente aun se resistía.Abrió los ojos,Echó un vistazo alrededor y,sí,allí estaba,aquella fotografia....eran Rebeca y las niñas....sus tesoros.Las imágenes acudieron de golpe,como una sobredosis de recuerdos que se sucedían vertiginosamente en su pensamiento.
_Rebeca....Luci....Laura_,dijo entrecortadamente claro y alto,pero todavía faltaba algo,algo esencial,algo que se aferraba a seguir escondido.

Miró el reloj,el tiempo había pasado deprisa,ya era casi mediodia.Tenía que volver a casa,tenía que regresar.
Salió del coche,subió el pequeño precipicio,cogió la bicicleta y se montó en ella.
-------------------------------------------------------------------------------------------------
Rebeca se encontraba en la cocina terminando de preparar la comida,las niñas ya habían llegado del colegio y,como todos los días lo primero que preguntaban era;_¿cómo está papá mami?,¿ya recordó algo?.
_Pronto hijitas,pronto,papá necesita tiempo,debemos darle tiempo_,contestaba Rebeca esperanzada.
Rebeca les dijo a las niñas que su padre había salido a un recado y que no tardaría en volver.
Al cabo de media hora sonó el timbre en el porche.Luci que se encontraba junto a la ventana de su habitación vió a su padre llegar y corrió hacia el vestibulo mientras gritaba;_es papá,es papá_.
Laura acudió rauda a los gritos de su hermana mientras decía_¡abro yo!,¡no,yo!,¡he dicho que yo!,¡que abro yo!.
A todo ello Enrique escuchaba tras la puerta,y como tocado por la varita de un hada mágica empezó a recordar.
La puerta se abrió.Era Rebeca,como siempre.Las chiquillas enmudecieron,quedaron mirándolo un tanto extrañadas.Rebeca tambien.Enrique se había quedado inmóvil en el zaguán,sus labios se movían solos nerviosamente,sus ojos estaban empañados,no atinaba a decir nada,sintió un nudo en la garganta.Ya no pudo más,al fin la laguna había desaparecido.Alzó los brazos a la altura de los hombros y rompió a llorar.Rebeca y las niñas tambien mientras corrían a los brazos de aquél hombre que había vuelto a vivir y que,en una de sus manos,agarrada fuertemente,llevaba una estropeada y polvorienta fotografia,aquella que arrancó del salpicadero de un viejo peugeot 406.
(EL VERDADERO CORAGE DE UNA PERSONA RESIDE EN SUS PROPIOS MERITOS)