sábado, 28 de marzo de 2009


 


 














Nuestro protagonista se llamaba Juan,y era un
chico honrado y trabajador,algo reservado,timido
como la mayoría de los jovenes de entonces.
Era bastante alto,moreno y guapo,muy guapo.
Trabajaba en el campo ayudando a su padre,Juan,
del cual había heredado el nombre.
Su madre se llamaba Pepa y se dedicaba a las tare-
as de la casa,era una mujer guapa y casi siempre
disfrutaba de buen humor.
Aunque eran pobres Juan se sentía orgulloso,se en-
contraba bien en aquel lugar,ayudando a su padre
ya mayor.Solían madrugar juntos y almor
zar en la huerta,cuando terminaban de faenar,por
la mañana,regresaban a casa donde Pepa ya tenía
preparada la comida.
Cuando pensaba en ella se le hacía la boca agua,Pepa
era una gran cocinera.

_¿Qué comemos hoy madre?,_preguntaba siem-
pre Juan al llegar a casa.

_¡Lo que no te comerás si no te lavas esa cara y
esas manos!,_decía riendo divertida Pepa,pues
sabía del apetito de su hijo al volver del trabajo.
Así pasó un tiempo hasta que un mediodía,trás
volver de la faena con su padre,vio lo que vieron
otros tantos ojos,y siguió con la mirada lo que
otros tantos ojos seguían.

Juanito(como le llamaban cariñosamente sus pa
dres y amigos)tenía la expresión más tonta en su
cara que os podáis imaginar,os lo aseguro.
Fuera lo que fuera atraía su atención como un

imán,tanto fue así,que a punto estuvo de arreme-
ter con una mujer mayor,la cual le increpó moles-
ta:_¡oye muchacho,mira por donde caminas cor-
cholis!.Pero Juanito no la oyó siquiera,seguía mi-

rando absorto hacia donde no podía apartar la mi-
rada.

Tal era su ensimismamiento que Juan tuvo que re-
prochar a su hijo,pues éste seguía embelesado.
_Juanito hijo despierta,parece que nunca hayas visto

una muchacha._
_Es preciosa padre....una princesa....,_dijo Juanito
sin apartar la vista.


Su padre rió divertido y dejando caer una mano en el
hombro de su hijo dijo:_anda vamos,que ya es tarde._
Al cruzar la calle casi tuvieron que pasar por el lado
de la joven,que indiferente a todo,ayudaba a un hom-
bre mayor a bajar el equipaje de un coche.

La chica era de una belleza tal que deslumbraba,su pe-
lo era largo y negro como la noche,su carita era angeli-
cal,su piel a la vista semblaba lisa y sedosa,levemente
acariciada por el sol y sus ojos eran dos diamantes ca-
paces de mover la codicia del más afamado ladrón.
Juanito pasó a pocos palmos de la joven y ésta,casi o-
bligada,mantuvo unos segundos la mirada con la suya.

Al chico le pareció una eternidad.No intercambiaron
palabra alguna pero se sintió satisfecho con el regalo

de la visión de la joven,que a escondidas medio sonreía.
Así pasó muchos días,con la tontería del amor,eso que
quita el hambre y no deja dormir,¿sabéis por que?,por
que Juanito se había enamorado.

Cada mañana era el primero en levantarse,solía ir al
trote a despertar a su padre,le apuraba a vestirse para
poder verla desde la ventana,

esa belleza que alentaba sus días y sus
noches,pues daba la casualidad de que eran casi veci-
nos,cosa que agradecía enormemente.
La veía todas las madrugadas cuando se iba trabajar,
al pasar por delante de su casa.Juanito levantaba la
vista y allí estaba,era como una diosa en la mañana.

Lo mismo al regresar del trabajo,eso convertía sus no-
ches en mágicos sueños de amor.
_Si tanto te gusta hijo,¿por qué no hablas con ella?,_le
había aconsejado su padre viendo que era el sin vivir
del pobre Juanito.

_No sé que decirle padre,no me atrevo,_solía contestar.
_Haces bien en no disparar a la liebre antes de tenerla
a tiro hijo,pero puede que se te adelante otro cazador,_
le aconsejaba su padre.

-Puede que mañana padre,_solía decir.
Pero ese mañana nunca llegaba,el pobre Juanito se poní
a tan nervioso que le resultaba imposible decirle nada a
la muchacha en las muchas ocasiones que se había cru-
zado con ella.Sólo atinaba a echarle una tímida mirada

que la joven cortaba con una pequeña risa.
Le había preguntado a su madre por la muchacha,pues
Pepa,como toda mujer que se precie,era de las primeras
en enterarse de todo lo nuevo que acontecía al pueblo.
Le había dicho que su nombre era Ana maría,y que era

de una familia acaudalada de la ciudad.Que había acom
pañado a su padre a pasar unas vacaciones en la casa
que le vio nacer.Entonces Juanito recordó que aquella
casa había estado muchos años cerrada,y que pocas ve-

ces había visto salir a una mujer mayor de ella,segura-
mente la madre del hombre.

El corazón le dio un pequeño vuelco,_ella....adinerada y
yo....pobre....,_se dijo en silencio.
Pero Juanito no perdió las esperanzas,siempre se ha sa-
bido que el amor no entiende de posiciones.De todas for
mas se acercaría a ella y la hablaría._Pronto..muy pron-
to,_se dijo.Tenía que armarse de valor,no podía seguir
así,con aquel sin vivir.

Muchas noches en las que la visión de la bella joven le ha
bía quitado el sueño,sin hacer ruido se levantaba y salía
de casa.Solía ir a la vieja caseta del río,a tan sólo unos pa-
sos de donde vivía.Allí,sentado en una carcomida silla se
ensimismaba en sus pensamientos,levantaba la cabeza y
se pasaba mucho rato embobado mirando las estrellas,y
como no,a la luna,a la cual empezó a hablarle de su mal
de amores,la indecisión que lo devoraba,e incluso,imagi-
náriamente le pedía consejos,y aunque Juanito no se die-
ra cuenta,la luna le escuchaba atenta y embobada.

También empezó a hacerle preguntas
_Oye luna¿tú crees que me hablará?,¿crees que si le digo
lo que siento ella me querrá aceptar?,dime¿lo crees?._
Pero la luna seguía escuchando callada.
Noches como aquella hubo muchas,en las que el chico le
descubría sus sentimientos y le confesaba el amor que
sentía por Ana maría,e incluso le recitaba poemas que
él mismo le había escrito.

Una noche,una de esas noches mágicas de las que sólo
hay una de cada mil,en la que la luna brillaba en todo
su esplendor,en la que la luna realmente estaba precio-
sa,acudió el chico más animado y nervioso que nunca.
_Hola luna,¡por fin!,¡al fin la he hablado!,_casi grito
lleno de entusiasmo.
_¡Me ha hablado y me ha preguntado por mi nombre!,
¿no te parece increíble?.

_¡hoy voy a pedirle si quiere que salgamos juntos!,¡dios
mío,que feliz me siento!,_no paraba de repetir jubiloso
Juanito.
De pronto,ese mágico y hermoso esplendor que había en
la luna desapareció.De repente el lugar se había sumido
en noche cerrada,esas en las que apenas ves a dos pal-
mos.
_¡Que dichoso me siento!,¿acaso no te alegras luna?,¿no
te alegras por mí?,_dijo lleno de contento el chico sin
percatarse siquiera de lo ocurrido.

La luna ya no escuchaba,lo hizo hasta ese preciso momen
to,como otras tantas noches.
_Bueno,tengo que irme,tengo que pensar la forma de de-
cirselo,y sobre todo dormir,ahora si que podré descansar
tranquilo.Tengo que estar despejado cuando se lo diga
¿no crees luna?.
Como respuesta oscuridad total.
_¡Adiós luna,echaré de menos hablar contigo!.Puede que
cuando vuelva ya no lo haga solo,¡ah,y gracias por escu-
charme!.

Juanito salió a toda prisa lleno de entusiasmo y felicidad,
no se dio cuenta siquiera de lo que en voz baja y triste se
  oyó mientras se alejaba;
_Adiós Juan,yo si te echaré de menos....mucho de menos,_
¡Que seas feliz!_dijo la luna mientras se echaba a llorar.

(SOLEMOS BUSCAR EL AMOR MÁS ALLÁ DE NUESTRO
ENTORNO,SIN SOSPECHAR SIQUIERA QUE PODEMOS
TENERLO CERCA DE NOSOTROS)

PATXI

11 comentarios:

Fiamma dijo...

Me ha tocado ser luna...
He leído tu relato, y estoy conmovida.
Gracias por compartir tus maravillosas letras.

Fee

Amanda Durán dijo...

Gracias por esto !!

se disfruta tu blog.

patxi dijo...

Gracias a ti fianma por tu visita....
de corazón.
Abrazos eternos....(Me alegré que te gustara el relato).

patxi dijo...

Gracias a ti de corazón Amanda por pasarte....un placer recibirte.
Abrazos eternos....(Palabras como las
vuestras ayudan a seguir....mil gracias).

Gara dijo...

Q relato más lindo,quien no se ha sentido luna alguna vez?,en estos momentos yo soy luna...

Besos

Forbidden dijo...

Sin palabras magnifico texto

Desde una habitacion en la joven Buenos Aires te dejo un beso

patxi dijo...

Gracias por pasarte Gara,yo he sido las dos cosas;luna y muchacho.
Saludos y abrazos....eternos.

patxi dijo...

Gracias por venir Forbidden,me he alegrado que te gustara mi relato, estoy terminando mi tercer relato....
espero subirlo pronto....
Besos a ti tambien....cuidate.

Diosaoasis dijo...

Me encanto y me sentí triste por la luna, la verdad hay quienes no se fijan que existe un amor delante de ellos.
Muy bello escrito.
Saluditos.

Tienes un regalito en mi blog de cuentos.

patxi dijo...

Gracias Diosa por pasarte....me complace tu visita.
Saludos y abrazos....eternos.

patxi dijo...

Hola diosa,decirte que ya he incluido tu premio en el blog,y que
no he podido hacerlo antes,perdona y
muchas gracias.
Saludos amiga.